Las vacaciones de navidad han sido siempre épocas de encerrarme en la biblioteca para intentar aprovechar el máximo tiempo posible. Pero también han sido días de volver a la familia, de obligarme a parar, a descansar, a disfrutar, a reír. Pero… ¡qué difícil es combinar estas dos cosas!
Desde mi experiencia en coaching para opositores, veo constantemente este conflicto interno. Sentimos que si soltamos el temario, perdemos nuestra oportunidad. Sin embargo, autores como Timothy Gallwey (El Juego Interior) nos enseñan que el rendimiento no nace de la tensión, sino de la concentración relajada.
El descanso estratégico es tu aliado
Para lograr ese equilibrio, te propongo tres estrategias basadas en la evidencia científica y el coaching ejecutivo:
1. Gestiona tu «Juego Interior»
Tu peor enemigo estas fiestas no es el ruido de las cenas, es tu culpa. El coaching para opositores trabaja para silenciar ese «Yo crítico». Si decides cenar con tu familia, hazlo al 100%. Estar presente reduce el estrés y mejora la consolidación de la memoria a largo plazo.
2. Sé el CEO de tu oposición
Siguiendo la filosofía de Robin Waite, tú eres el dueño de tu proyecto vital. Un buen jefe no explota a su empleado (tú mismo) hasta quemarlo. Planifica bloques de «desconexión obligatoria» en tu agenda con la misma seriedad que un simulacro de examen.
3. Conexión emocional real
Aprovecha estas fechas para conectar, como sugiere el enfoque humanista de Ashlie Walker. La oxitocina que generas al reír con los tuyos es el mejor antídoto contra el cortisol del opositor.
Recuerda: aprobar es una maratón. Estas navidades, regálate paz mental. ¡Felices fiestas y a por todas!
Quiero aprovechar a todas y todos los que me habéis elegido para acompañaros en este viaje por vuestra confianza. Noé V.

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